
Lejos de la imagen que se tiene del cannabicultor como un peludo "porrero" existe un ciudadano normal que no se mete con nadie y que es útil a la sociedad. Este es uno de varios artículos sobre el tema que voy a escribir corregir ciertas creencias equivocadas que hay alrededor de los usuarios de cannabis y dejar claro que no somos ni drogadictos, ni vagos o colgados.
Pues una de las cuestiones es que el usuario de cannabis sobre todo si es cultivador aprecia las cosas buenas. Así como hay a quien le gusta degustar una copa de un buen Rioja en el caso del cannabis es igual. A los usuarios entusiastas les gusta degustar los mejores productos tanto de su cosecha como de las de otros. Hablan con amor de sus variedades favoritas todos suelen tener una "niña de sus ojos" en su jardín. Algunos se tiran años en mejorar variedades a las que tienen verdadero aprecio y se sienten orgullosos cuando alguien le comenta la buena calidad de su cosecha igual que al viticultor le llena de orgullo que se hable bien de los vinos que produce.
Y no se quedan solo en la aprobaciòn por parte de sus vecinos llevan sus plantas a concursos tanto nacionales como internacionales. Miman y adoran sus plantitas como otro sus patatas, sus tomates, o sus viñas. Por otra parte cuando le pillas el gusto a cultivar te gusta cultivar de todo y no es el primero que a cuenta de plantar marihuanas acaba montándose una huerta y en otros casos el cannabicultor ya tenia una huerta y decide poner sus artes como agricultor al servicio de nuestra planta amiga. Si además de defender unos derechos que en este país nos da su legislaciòn también defendemos a una inocente plantita injustamente perseguida.