
Pero eso no ha evitado que al final me cuadrara vivir unas cuantas. Dos en Segovia en las que participe activamente en la sección de repostería cannabica.
En realidad esa parte de premiar las mejores hierbas me la refanfinfla bastante. Lo que si me gusta es el ambiente y el intercambio que se genera tanto entre l@s participantes como los visitantes. Tod@s compartiendo información, semillas y como no, el fruto de su trabajo traducido en aromáticos cogollos.
El premiar una hierba es algo muy subjetivo, lo único que estadísticamente si mucha gente ha calificado alto alguna característica de esa variedad en particular, sera que tienen razón y por algo sera.
Pero como he dicho ni están todas las que son, ni son todas las que están, pero bueno lo que si está claro que en general el que lleva una marihuana un concurso es por que considera que tiene una campeona. Gracias a uno de ellos se popularizo la ya ampliamente reconocida Critical Bilbo. Si, a veces aciertan.
Pero mucha gente no puede o no quiere participar en esos eventos (muchos nos montamos nuestras catas entre colegas y cultivadores de la zona sin tanto aparato) y alguno seguro que esconde alguna maravilla.
Me han sorprendido algunas campeonas oficiales, pero entre las variedades, digamos domesticas, es donde he encontrado las más peculiares, tanto en sabor como en efectos.
En estos eventos la entrega de muestras se hace con antelación para que cada miembro del jurado disponga del tiempo necesario para ir catando una a una y poder diferenciar sabor, efectos, etc. Pero al final no suele ser así, recuerdo en el local de la asociación que teníamos la hoja para puntuar las diferentes características de cada una. Apariencia es fácil, la ves por fuera si esta bien manicurada , si el cogollo es compacto, tamaño,forma. El aroma tampoco es complicado Puede que te puedan gustar las que tienen un aroma sutil , las que echan un pestazo que tira para atrás, las afrutadas, las cítricas o las huelen a incienso. Eso más bien va en cada uno. El problema se trata a la hora de evaluar los efectos.
Te encuentras con varias bolsas (unas 20) con varios gramos de determinadas variedades que están todas de muerte y el ser humano es caprichoso y no se ajusta a las reglas, lo lleva muy mal desde el principio de los tiempos. Entonces sucede que estas catando una variedad en particular, enciendes el canuto, lo fumas lo pasas y regresa a ti hasta que se consume del todo. Hasta ahí bien.
Dejas pasar un momento para apreciar los efectos característicos de esa variedad. En el local hay un vaporizador al que apodamos La Chupeta funcionando todo el rato a plena potencia (no se ni como no se fundió) del que ya os hablare luego.
Bueno pues fumamos una segunda vez, en esta ocasión con el vaporizador para apreciar mejor el sabor sin la interferencia del papel de liar. Ya estamos sintiendo los efectos que por cierto son contundentes.
llega un colega, un socio o un concursante con algo echando humo en la mano y ofreciéndonoslo, nos cuenta que es su ultima maravilla, que está fuera de concurso pero que no tiene nada que envidiar a las demás. Lo aceptamos. Alguien nos llama por que nos toca el turno para sentarnos delante de la chupeta,había que pedir vez como para jugar al futbolin.
Volvemos a la mesa y allí como somos humanos y caprichosos se nos ocurre de liarnos un joint, pero ya yo no nos lo hacemos de la que estábamos calificando, tenemos antojo de fumar otra que nos ha llamado la atención por el nombre, por el aroma o por alguna característica en particular. Nos la fumamos y esta muy buena, gran sabor, aroma penetrante y efecto golpeador. Me vuelve a tocar el turno para la chupeta.
Me encuentro con el maestro y su "dulce pecado", toma haz uno de estos. Como la cosa ya empieza a estar animada pues me como un par de rosquillas cannabicas y me bebo un vaso de leche de tigre.
Llegan los del Comando de Villacastin, peligro . No me pude escapar y ahí me tienen de liadora humana. Vuelvo al concurso.
Bueno en este caso estoy contando los momentos más fuertes de la celebración que fue la entrega de muestras y la entrega de premios.
¿Que estábamos haciendo? Ya me acuerdo, puntuando las ultimas muestras, las nuestras y las de los demás, incluso las que estaban en concurso.
En semana el ambiente era más relajado y era cuando calificábamos con algo de propiedad. Pero de todas maneras siempre venia alguien al local y nos ofrecía, nosotros tampoco lo rechazábamos, y al final los datos sobre efectos eran bastante subjetivos.
Al final la calificación para determinar cual era la mejor la hacíamos en base a la que nos apetecía fumar más a menudo entre todas después de probarlas todas. Por algo seria, y así no nos implicábamos la vida. En muchos casos los formularios de estas copas están cubiertos a boleo como la quiniela.
Por mi que se sigan celebrando ya que el ambiente que se respira lo merece, conoces gente, haces contactos, colegas y pruebas docenas de variedades, participes en la copa, seas jurado o no. Lo demás de a ver quien es la más guapa no importa demasiado, todas merecen ganar.
En realidad esa parte de premiar las mejores hierbas me la refanfinfla bastante. Lo que si me gusta es el ambiente y el intercambio que se genera tanto entre l@s participantes como los visitantes. Tod@s compartiendo información, semillas y como no, el fruto de su trabajo traducido en aromáticos cogollos.
El premiar una hierba es algo muy subjetivo, lo único que estadísticamente si mucha gente ha calificado alto alguna característica de esa variedad en particular, sera que tienen razón y por algo sera.
Pero como he dicho ni están todas las que son, ni son todas las que están, pero bueno lo que si está claro que en general el que lleva una marihuana un concurso es por que considera que tiene una campeona. Gracias a uno de ellos se popularizo la ya ampliamente reconocida Critical Bilbo. Si, a veces aciertan.
Pero mucha gente no puede o no quiere participar en esos eventos (muchos nos montamos nuestras catas entre colegas y cultivadores de la zona sin tanto aparato) y alguno seguro que esconde alguna maravilla.
Me han sorprendido algunas campeonas oficiales, pero entre las variedades, digamos domesticas, es donde he encontrado las más peculiares, tanto en sabor como en efectos.
En estos eventos la entrega de muestras se hace con antelación para que cada miembro del jurado disponga del tiempo necesario para ir catando una a una y poder diferenciar sabor, efectos, etc. Pero al final no suele ser así, recuerdo en el local de la asociación que teníamos la hoja para puntuar las diferentes características de cada una. Apariencia es fácil, la ves por fuera si esta bien manicurada , si el cogollo es compacto, tamaño,forma. El aroma tampoco es complicado Puede que te puedan gustar las que tienen un aroma sutil , las que echan un pestazo que tira para atrás, las afrutadas, las cítricas o las huelen a incienso. Eso más bien va en cada uno. El problema se trata a la hora de evaluar los efectos.
Te encuentras con varias bolsas (unas 20) con varios gramos de determinadas variedades que están todas de muerte y el ser humano es caprichoso y no se ajusta a las reglas, lo lleva muy mal desde el principio de los tiempos. Entonces sucede que estas catando una variedad en particular, enciendes el canuto, lo fumas lo pasas y regresa a ti hasta que se consume del todo. Hasta ahí bien.
Dejas pasar un momento para apreciar los efectos característicos de esa variedad. En el local hay un vaporizador al que apodamos La Chupeta funcionando todo el rato a plena potencia (no se ni como no se fundió) del que ya os hablare luego.
Bueno pues fumamos una segunda vez, en esta ocasión con el vaporizador para apreciar mejor el sabor sin la interferencia del papel de liar. Ya estamos sintiendo los efectos que por cierto son contundentes.
llega un colega, un socio o un concursante con algo echando humo en la mano y ofreciéndonoslo, nos cuenta que es su ultima maravilla, que está fuera de concurso pero que no tiene nada que envidiar a las demás. Lo aceptamos. Alguien nos llama por que nos toca el turno para sentarnos delante de la chupeta,había que pedir vez como para jugar al futbolin.
Volvemos a la mesa y allí como somos humanos y caprichosos se nos ocurre de liarnos un joint, pero ya yo no nos lo hacemos de la que estábamos calificando, tenemos antojo de fumar otra que nos ha llamado la atención por el nombre, por el aroma o por alguna característica en particular. Nos la fumamos y esta muy buena, gran sabor, aroma penetrante y efecto golpeador. Me vuelve a tocar el turno para la chupeta.
Me encuentro con el maestro y su "dulce pecado", toma haz uno de estos. Como la cosa ya empieza a estar animada pues me como un par de rosquillas cannabicas y me bebo un vaso de leche de tigre.
Llegan los del Comando de Villacastin, peligro . No me pude escapar y ahí me tienen de liadora humana. Vuelvo al concurso.
Bueno en este caso estoy contando los momentos más fuertes de la celebración que fue la entrega de muestras y la entrega de premios.
¿Que estábamos haciendo? Ya me acuerdo, puntuando las ultimas muestras, las nuestras y las de los demás, incluso las que estaban en concurso.
En semana el ambiente era más relajado y era cuando calificábamos con algo de propiedad. Pero de todas maneras siempre venia alguien al local y nos ofrecía, nosotros tampoco lo rechazábamos, y al final los datos sobre efectos eran bastante subjetivos.
Al final la calificación para determinar cual era la mejor la hacíamos en base a la que nos apetecía fumar más a menudo entre todas después de probarlas todas. Por algo seria, y así no nos implicábamos la vida. En muchos casos los formularios de estas copas están cubiertos a boleo como la quiniela.
Por mi que se sigan celebrando ya que el ambiente que se respira lo merece, conoces gente, haces contactos, colegas y pruebas docenas de variedades, participes en la copa, seas jurado o no. Lo demás de a ver quien es la más guapa no importa demasiado, todas merecen ganar.
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